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viernes, 14 de abril de 2017

RESEÑA | Una flor para flor




Vuelvo a pecar con Megan Maxwell pero ya sabéis la obsesión que tengo con todas las novelas que publica esta mujer porque todas y cada una de ellas me encantan. Esta vez, Megan nos transporta a Escocia y al mundo de los highlanders con la cuarta parte de Las Guerreras Maxwell, Una flor para otra flor, una saga de por ahora compuesta por cuatro libros (que espero que sean mucho más) que nos cuenta diferentes historias, con diferentes personajes pero todos conectado y relacionados entre sí.

Resultado de imagen de una flor para otra flor reseñaEste libro en concreto nos narra la historia de Sandra y Zac, que para quienes hayan leído las partes anteriores serán conocidos. Han pasado unos años desde el final de Siempre te encontraré ambos personajes han crecido y se han convertido en adultos, pero a pesar del paso del tiempo, Sandra y Zac siguen empeñados en retarse el uno al otro y no tragarse sus orgullos para admitir que lo que sienten es amor. La historia se irá desarrollándose a través de aventuras, descubrimientos, romances, venganzas, sorpresas... Y, además, Sandra no quiere a nadie que la controle, sin embargo, Zac está más que empeñado en que ella se convierta en una mujer digna de estar a su lado. Pero lo que Zac no quiere admitir es que lo que lo que la enamoró de ella es esa actitud que lo encara hasta decir basta. ¿Podrán ambas personalidad convivir juntas? ¿O ocurrirá algo que los separe?


—Debería tener cuidado. Si yo fuera otro hombre, en estos instantes ya te estaría arrebatando tu bien más preciado.
Acalorada por lo ocurrido, Sandra jadeó. Zac hablaba de su virginidad y, molesta por el tono de voz que había empleado, siseó:
—Mis padres me enseñaron a protegerme. No soy tonta.
Él sonrió, pero su sonrisa no era amable ni conciliadora, sino todo lo contrario.
—Ten cuidado, Sandra —susurró—. Eres una mujer.
La joven sintió y, aun sabiendo que no estaba bien lo que iba a decir, espetó:
—Ten cuidado, Zac. Eres un hombre.


Lo que más me enamoró de estas historias cuando empecé a leerlas fue la ambientación y la época, además de los personajes de los que ahora hablaremos. No soy muy aficionada a la literatura histórica, ni siquiera la romántica pero Megan tiene algo que hace que quiera leerme todas y cada una de sus novelas y esta saga era de las pocas que me faltaba por leer así que le di una oportunidad y menos mal que lo hice. A pesar de estar ambientada en la Escocia de 1328, la trama se distancia mucho de lo que se suele esperar de este tipo de historias ya que podemos ver en ella la fuerza que la autora quiere transmitirnos en cada momento. Está narrada en tercera persona ya que hay muchísimas cosas que contar y un punto de vista desde primera persona lo hubiera hecho todo más difícil. Podremos seguir la historia desde muchas perspectivas y no dejar ningún cabo suelto, lo que es un punto muy a favor. Además, como siempre, Megan tiene gancho a la hora de escribir y sabe que contarte en cada momento para dejarte anclada a las páginas y no poder dejar de leer.

Y ahora vamos con mi parte favorita de la novela: los personajes.
Sandra, nuestra protagonista, desde que su padre murió no ha tenido una vida fácil. Alejada de sus Highlandsella y su madre viven en el hogar de sus abuelos maternos, con los que creen tener una deuda y que, además, las tienen esclavizadas. Ahora han prometido a Sandra con un inglés pero ella se niega a casarse con alguien que le arrebatará su espíritu guerrero. Además, su corazón pertenece desde hace un tiempo a Zac Philips y la muchacha espera que él la reclame como suya para evitar el casamiento. Este personaje, como todos los demás, me ha maravillado por su personalidad arrolladora y fuerte. Está llena de lealtad y es capaz de sacrificar su propia vida por aquellos a los que quiere y ama incluso si eso significa quedarse sola para siempre. Lo que más llama la atención de ella es el contraste entre los ideales que tenemos de la época y el carácter de Sandra, que son totalmente contrarios.
Y luego tenemos a Zac, quien conoce lo que es una mujer de armas tomar gracias a su hermana y sus amigas. Por ello sabe perfectamente que él no quiere una mujer a su lado que le saque de sus casillas y no haga más que darle dolores de cabeza, sino que sea una mujer delicada y dócil. Sin embargo, su corazón ha ido a enamorarse de la mujer más terca de los Hihglands y eso lo tiene muy descolocado. Este personaje me tuvo enamorada de él desde el principio y es que no es muy difícil quedar prendada. Los tiros y aflojas de ambos personajes son de los mejores momentos que tiene la novela y su picaría a la hora de estar con Sandra es digno de presenciar. Luego, tiene ese lado tierno y romántico que hace suspirar pero también saca de vez en cuando esa personalidad de macho alfa que hace que tiemble toda Escocia. Tiene como prioridad defender lo que es suyo por encima de cualquier cosa y ha sido una maravilla poder leer a este personaje.



—Tienes razón. He perdido los papeles.
A Zac le hervía la sangre. Quería gritar. Deseaba explotar por su gran metedura de pata, cuando Duncan, con gesto serio, se acercó  él y declaró:
—Una vez, un buen amigo —miró a Kieran—, tras pegarnos mutuamente una paliza porque yo quería cambiar las manera de ser de mi mujer me dio un buen consejo: que no permitiera que Megan cambiara, porque, si lo hacía, sería el hombre más tonto que él hubiera conocido, y lleva toda la razón, Ahora el consejo te lo voy a dar yo a ti, y es que hombre no es aquel que conquista a mil mujeres, sino el que de mil maneras sabe conquistar a la suya.


El libro no es breve y en él se nos cuenta muchísimas cosas a lo largo de las páginas, sin embargo, lo último que me ha parecido la historia es pesada. Todo fluye a un ritmo muy continuo sin apenas detenerse y la forma de escribir que tiene Megan hace que se lea prácticamente solo, con esa narración tan suya y especial. Las descripciones es lo que me hicieron enamorarme, como os dije, de la ambientación y la época porque está todo tan bien detallado que no hace falta que tu imaginación haga ningún trabajo. Por otra parte, el romance que se crea dentro de la trama entre Zac y Sandra me ha parecido muy bien llevado, con sus momentos tiernos, sus momentos de tensión, sus problemas y obstáculos que tienen que sobrellevar que no son pocos, etc... Me ha parecido una relación, que aunque ya se ve venir de los anteriores libros, totalmente nueva e ir descubriendo como poco a poco ambos personajes se van queriendo aún más el uno al otro me ha maravillado y sabido a muy poco.
  
Y por último, el final de la novela, como siempre me pasa con Megan Maxwell, me hace querer muchas más páginas y muchos más libros. Termina de una forma que yo, al menos, deseaba y esperaba por el mero hecho de la magia que me transmiten estos finales.

En definitiva, Una flor para otra flor es una novela que me ha gustado de principio a fin por poder reencontrarme con personajes que me encantaron en su momento y además poder enamorarme de los que son ahora sus protagonistas. Y además, de poder visitar Escocia de aquella época casi de primera mano. Os recomiendo mucho estos libros porque son geniales.


¿Habéis leído esta saga? ¿Os llama la atención? 😁
¡Contádmelo abajo en los comentarios! 💕💕

1 comentario:

  1. ¡Holaaa! Yo lo leí hace poco y también me encantó ;)
    Un beso y nos leemos <33

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